Imperialismo americano: La Guerra Hispano-Americana, DPLA

0 3

Estados Unidos siempre ha ayudado activamente a otras naciones a lograr la independencia, aunque los historiadores discuten sobre los motivos que tiene Estados Unidos para hacerlo. Ya sea en Vietnam del Sur, Corea del Sur o Cuba, la política exterior de Estados Unidos ha sido durante mucho tiempo la de proporcionar ayuda económica y militar a otros. Pero, ¿cuándo defiende Estados Unidos sus ideales democráticos y cuándo, a pesar de su condición de antigua colonia, está extendiendo su control e influencia a través de la fuerza militar como potencia imperial? Uno de los primeros ejemplos es la intervención de Estados Unidos en la lucha por la independencia de Cuba de España, que condujo a la Guerra Hispano-Americana en 1898. Alentados por el sensacionalismo periodístico estadounidense sobre el conflicto cubano y el misterioso hundimiento del acorazado Maine en el puerto de La Habana, Estados Unidos declaró la guerra contra España a finales de abril. Después de sólo unos meses de luchar contra el ejército español en Cuba y Filipinas, que carece de recursos suficientes, los Estados Unidos salieron victoriosos como una nueva potencia mundial con intereses en la política internacional. En el Tratado de París de diciembre de 1898, España renunció a todo reclamo contra Cuba, cedió Guam y Puerto Rico a los Estados Unidos y transfirió la soberanía sobre Filipinas a los Estados Unidos por 20 millones de dólares. ¿Qué motivó a Estados Unidos a enfrentarse a una superpotencia como España? Revise las fuentes de este conjunto para obtener información sobre las motivaciones para la participación de EE.UU. en la Guerra Hispano-Americana.

Leave A Reply

Your email address will not be published.